Estoy de vacaciones y tenía previsto avanzar muchas cosas cotidianas que había ido aplazando. Por fin había llegado el momento adecuado para ponerme a ellas, pero parece ser que ahora por fuerza mayor, otro aplazamiento se impone. Será por algo mejor?

Con la edad cuando haces planes siempre dejas un razonable margen al riesgo de que algo impida llevarlos a cabo y tomas lo previsto de una forma más aproximada, como declaración de intenciones que quien sable como acabarán. Y sí las contrariedades suelen acompañarte a diario y casi son tus mejores colegas que te la juegan sin que te enteres para que no te creas tan importante.
Al final la realidad se impone. ..... reposo y a disfrutar la quietud de septiembre.
Que frágil eres, Pequeña.
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